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Editorial

Fecha de publicación: 01/01/2018

Autor: EcoActivistas

Materia: Salud

Número: 72

ENERO – FEBRERO – MARZO 2018

En ciertos grupúsculos sociales digamos que existe una cierta tolerancia al tema de las drogas, ya sean legales o ilegales. Se supone que todos tenemos que ser muy, muy libres para hacer siempre lo que nos venga en gana. Y si lo que nos viene en gana es ponernos hasta el culo de pastillitas, opiáceos, coca, cerveza y/o máquinas… pues, nada, estamos haciendo uso de nuestra libertad, y eso es sagrado. La política, la publicidad y la industria del aletargamiento nos dicen que tenemos que ser libres, libres para hacerles de oro a ellos. Pero nuestra libertad es también nuestra cárcel, y no sólo en cuanto a adicciones se refiere. En fin… Un “buenismo” más. Un “buenismo”, eso sí, que mira hacia otro lado cuando aparecen las consecuencias de las adicciones, y estas son trágicas. Y The Ecologist ya dedicó un número muy suculento al tema en cuestión, pero se nos había quedado mucho material en el tintero. Material que ahora rescatamos para solaz de los “adictos” a The Ecologist.
Unos artículos, reportajes y entrevistas que no dejan títere con cabeza. Porque detrás de las adicciones no solo está el dolor de los adictos y de las personas que les rodean, generalmente sus familiares…. Hay más cosas… Por ejemplo, invasiones de países: el colocón de algunos financia guerras contra países inocentes. A más drogas, más violencia de género. A más estupefacientes, más desestructuración. A más sustancias alcaloides, menos arraigo a la realidad y más apego a la ilusión de “maya”. Y, también, más trata de mujeres, más niños en la calle, más violencia geoestratégica…
Y, mientras, crecen como hongos (nunca mejor dicho) los chamanes de corta y pega. Y toda nuestra cultura está financiada por la gran industria alcohólica. Y las drogas se siguen utilizando para acallar a los más subversivos y rebeldes. Y, por si fuera poco, la industria farmacéutica ha encontrado en los opiáceos el chollo de nuestra era: te tomas un par de pastillitas para el dolor de muelas y acabas inyectándote caballo en cualquier callejón. Nos quieren sumisos y aletargados. Y este monográfico nos explica cómo lo hacen, para qué y cuáles son las consecuencias que se derivan de todo este marrón. El que quiera entender que entienda……