Editorial

Fecha de publicación: 01/10/2019

Autor: EcoActivistas

Materia: Extinción

Número: 79

CUARTO TRIMESTRE 2019

LA SEXTA EXTINCIÓN
EL PROBLEMA, DE ORIGEN ANTROPOGÉNICO

La 6ª Extinción ya está aquí. Tiene un origen antropogénico. Sus consecuencias ya están siendo desastrosas. Un asunto así requería un monográfico de The Ecologist.

Lactual no es la primera gran extinción que asola al planeta. Antes, ha habido otras. Sin embargo, ninguna de ellas tuvo un origen antropogénico. Ni meteoritos, ni fenómenos cósmicos insólitos… Ahora, no hay ninguna duda de que es la actividad humana la causante de la sexta gran extinción que va a padecer la Tierra. El proceso ya ha empezado. Era ya hora, pues, de que le dedicáramos a este tema un monográfico de The Ecologist.
Los datos son muy alarmantes. Da igual que consultemos una u otra fuente. Las estadísticas no engañan. Desde 1500 y hasta la actualidad, se han extinguido casi 350 especies de vertebrados terrestres. Y, por si eso no fuera poco, en general se puede decir que la población de muchas especies ha menguado un mínimo del 25%. Son datos conservadores en opinión de muchos. Para estos científicos, el asunto es mucho más grave. Son muchas las especies de plantas y animales que están al borde de la extinción. Tanto en la superficie como en la mar. Algunas desaparecen antes de que lleguemos a conocerlas.
Las previsiones para un futuro a corto plazo no son halagüeñas, sino a todas luces catastróficas. Gerardo Ceballos, de la Universidad Nacional Autónoma de México, ha declarado: “Si permitimos que el actual ritmo elevado de extinción continúe, los humanos pronto, en el breve espacio de tres vidas humanas, se verán privados de los muchos beneficios de la biodiversidad. En la escala temporal humana, esta pérdida será definitiva como muestra que, tras las pasadas extinciones masivas, la vida necesitó centenares y millones de años para volver a diversificarse”.
Para algunos, el proceso no sería tan rápido. No obstante, otros expertos señalan que la crisis climática va a acelerar el proceso de pérdida de biodiversidad. Hasta ahora, los anfibios han sido los más afectados. Ahora, hasta los insectos están viviendo extinciones masivas (para muestra, un botón con el caso de las abejas). El propio Ceballos insiste en que una de las diferencias primordiales entre la extinción actual y las de otras épocas es que la sexta va a ser muy rápida con respecto a las pretéritas. Otros científicos hacen hincapié en que, además del calentamiento global y la destrucción de hábitats, la agricultura y ganadería industriales, la sobreexplotación del medio, la contaminación a tutiplén y las guerras… contribuyen a empeorar la situación. Insistamos en que la crisis no tiene una solución tecnológica. ¿Qué máquina puede resucitar a una especie desaparecida? Mientras, nuestra clase política es esclerótica y la inercia del mercado estrangula la capacidad de la Tierra para regenerarse. La propia merma de biodiversidad es un enorme problema económico y la Humanidad no puede aspirar a sobrevivir sin sus compañeros de viaje en la Tierra, plantas y animales. ¿Qué hacer? Sálvese quien pueda…