MamaTerra, Festival Ecológico de la Infancia, es un certamen que se lleva a cabo en todas las ediciones de BioCultura (Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Sevilla, A Coruña). Su objetivo es que los niños, y las familias, tengan un contacto directo con la alimentación ecológica, la salud natural, la sostenibilidad, el reciclaje, la ecología profunda, el amor por la Naturaleza… Mediante juegos y diversos tipos de ejercicios, niños y familias entran en la rueda de la ecología de la forma más natural posible… Hablamos con Ángeles Parra, directora de BioCultura.
MamaTerra nació, hace ahora 14 años, a raíz de un festival de nanas del mundo que organizó The Ecologist dentro de BioCultura y que tenía por objetivo promocionar (también con un disco que recopiló a grandes artistas como Pascal Comelade, Lole y Manuel o Robert Wyatt) la lactancia materna, el parto no medicalizado y la crianza natural. Desde aquello ha llovido mucho y MamaTerra se ha convertido en un pilar de las actividades paralelas de la feria: aquellas actividades que, desde el ocio y el entretenimiento, también nos forman y nos educan. Y, en este caso, desde la más tierna infancia.
-¿Cómo ha evolucionado MamaTerra?
-Como ya sabes, nació como un festival de nanas. Luego, ha ido evolucionando. No sólo es un pequeño festival para niños. También lo es para las familias. Hay muchas actividades compartidas para los niños y los padres/madres y/o abuelos/abuelas. Yo diría que esa es su principal seña de identidad en la actualidad. Nació como una actividad para bebés y sus mamás y pronto evolucionó hacia una programación dirigida principalmente a los niños/as y las familias, pero no exclusivamente.
LA ALIMENTACIÓN
-¿La alimentación sería la principal protagonista de MamaTerra?
-Efectivamente. Hay que tener en cuenta que MamaTerra está enmarcado en BioCultura y la feria es principalmente una feria dedicada a la alimentación ecológica. Pero los niños/as y las familias que asisten a MamaTerra encontrarán también actividades y talleres en los que el protagonista es el reciclaje, el huerto, la cocina, etc. Insistimos mucho en que los talleres sean prácticos. Los niños aprenden jugando.
-¿Los niños pueden también educar a sus familias?
-Exactamente. De eso se trata. Es posible que haya niños que acuden a MamaTerra que tengan familias no especialmente preocupadas por la alimentación. Estos niños y niñas van a llevar a su casa conceptos, nociones, hábitos… que transformarán la cocina familiar. Lo mismo con el reciclaje, con el trato a los animales, etc.
EL FUTURO
-¿Los niños son el futuro?
-Sí. Ellos serán ecoemprendedores, consumidores, políticos, médicos, profesores… responsables, conscientes y sensibles. Para crear una sociedad responsable es básico contar con una educación de calidad. Cada uno contribuye de la manera que puede. Los padres, los educadores, los medios de información… Nosotros, con MamaTerra, queremos contribuir con nuestro grano de arena a que los niños y sus familias se preocupen por tener una alimentación ecológica, de temporada, artesanal, lo más local posible, más vegetal que animal… Los niños que hayan vivido esto en su infancia estarán más preparados, de adultos, para actuar de la forma más sostenible en aquellas tareas que lleven a cabo: como consumidores, como empresarios, como gestores…
-¿MamaTerra es sembrar esperanza?
-La esperanza es lo último que se pierde. Y, más concretamente, en el tema de la sostenibilidad, el pecado más fuerte hoy es perder la ilusión. No hemos llegado todavía al punto de no retorno ni en cambio climático, ni en los demás temas que nos asuelan. Si seguimos pensando con esperanza, a pesar de las grandes crisis a las que nos vamos a enfrentar, nuestra especie tiene futuro… Hay que educar a los niños en un futuro pacífico, sostenible, armónico y armonioso. Hay que seguir en ello. Incluso si estuviéramos ya al borde del precipicio.
LOS MONITORES
-¿Puedes hablarnos de los monitores de MamaTerra?
-Son gente muy preparada. No son azafatas y/o azafatos que están ahí para vigilar que los niños hagan alguna trastada y ya está. No. Son monitores con un aprendizaje concreto que se saben manejar con niños que conocen las materias que estamos tratando. Si vas a hacer una tarea, hazla bien. MamaTerra no son cuatro hinchables y ya está. Nada de eso. Todo gira en torno a la sostenibilidad y todos estamos muy concienciados. También ocurre lo mismo con las obras de teatro, las películas o los conciertos que se programan. Todo está enfocado hacia la misma diana. Queremos que nuestros hijos/as sean responsables el día de mañana y que sean capaces de pensar por sí mismos…
-¿Puedes hacer un resumen de todos estos años de MamaTerra? ¿Alguna anécdota?
-Bueno… Algunos de los niños que visitaron las primeras ediciones de MamaTerra son ahora adolescentes. El otro día hablaba con una persona que viene a BioCultura BCN desde hace muchos años. Sus hijos han pasado por las diferentes ediciones de MamaTerra. Ahora tienen edades comprometidas. Resulta que no son adolescentes conflictivos pero sí que les gusta llevarle la contraria a su madre en muchas cosas. Y resulta, también, que en algunos temas se han convertido en ecoactivistas muy comprometidos, más que su propia madre. Y ahora le reprochan a ella que no todo lo hace tan bien como cree. Y le han pedido que se haga ovolacteovegetariana… La madre me dijo: “No tendría que haberlos llevado a MamaTerra… ja ja ja”…. Y otra adolescente me dijo hace poco: “En los recuerdos de mi infancia siempre MamaTerra está presente, y sobre todo la ecochef”.
SEMBRANDO EN LOS PEQUEÑOS
Ecoeducando…
Para los que no conozcáis MamaTerra, el Festival Infantil de la Infancia tiene como objetivo eco-educar a las nuevas generaciones y transmitir los valores que caracterizan a BioCultura, la feria de productos ecológicos y consumo responsable más importante del estado español. Se trata de un espacio lúdico-educativo en el que los más pequeños aprenden, a través de talleres y actividades, sobre huerta ecológica, cocina de alimentos “bio”, impactos humanos sobre el entorno, cuidado del medio ambiente y sostenibilidad. A través de las actividades, se pretende también que los niños y sus familias desarrollen competencias como la conciencia ecológica y la responsabilidad colectiva a la vez que comprenden que sus hábitos diarios juegan un papel imprescindible para mejorar la situación del planeta. Un espacio destinado a sembrar la ‘”semilla ‘bio’” en los pequeños.